¿Cuándo el consumo de drogas y alcohol se convierte en un problema de salud pública?

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El consumo de alcohol y tabaco esta completamente “establecido” en nuestra sociedad. Los consumimos en actividades tan cotidianas como la comida dominical, y todo tipo de eventos, cumpleaños, bautizos, juntas, etc. Pareciera que por ser humano necesitamos estas drogas para poder desenvolvernos en grupo. Esto pasa en todo el mundo, pero nosotros somos los que aumentan la barra de error estadístico, la tendencia mundial es que entre el 2014 al 2015 el consumo de alcohol ha bajado (0.7%), pero en Chile subió un 3%. Mas aún, los chilenos sobre 15 años, consumimos en promedio 9.6 litros de alcohol puro por persona al año, equivalente a consumir 2 cervezas individuales cada día durante 1 año. Cifra mayor a las de nuestros países vecinos, según datos entregados por OMS.

Sí, es verdad que el alcohol nos relaja, está comprobado científicamente: activa receptores inhibitorios (GABAa) disminuyendo la razón excitación/inhibición en nuestro cerebro. No por nada, para algunas personas el beber es una “solución” que permite “olvidar” problemas, al menos por un tiempo.

El consumo de alcohol se transforma en un problema grave cuando nos quita el control e incluso la voluntad, favoreciendo la ocurrencia de accidentes; o que alguien se aproveche de ello. Las consecuencias pueden ser tremendas, no sólo para nosotros sino también para nuestro entorno. Algunas personas escalan en el consumo y se transforma en consumidores problemáticos (cuando se consume aún cuando hay consecuencias nocivas al organismo). Cerquita de esa conducta “problemática” se presenta el alcoholismo, una enfermedad crónica que se origina en el cerebro que además de dañar nuestros órganos, nos quita la voluntad, a veces en forma irreversible. La neurobiología asociada al alcoholismo se asemeja a la asociada a la adicción a otras drogas de abuso o adicción al sexo o al juego, hay un cambio neuroquímico y neuro-estructural muy similar al que ocurre para memorizar, pero en otras áreas del cerebro.

¿Todas las personas que consumen drogas o alcohol van a ser adictos? La respuesta es “No”. No todas las personas que consumen se volverán adictas. No hay datos muchos datos actuales, pero analizando estadísticas del servicio público, mi cálculo personal es que al menos 3% de las personas que consumen se vuelven adictas. Este porcentaje puede subir mucho más si se considera consultas privadas, personas que se niegan o no tienen acceso al tratamiento, tramo etario, tipo de droga, etc. ¿Qué hay de especial en la neurobiología de estas personas que lamentablemente favorecen la adquisición de esta conducta adictiva? La ciencia ha identificado dos ventanas en el desarrollo que hace muy vulnerable al ser humano frente a la adicción, estas son la adolescencia y el consumo prenatal. Ventanas que también pueden ser intervenidas por factores sociales y ambientales, como estrés y exposición a metales contaminantes, por ejemplo.

La adolescencia se considera desde 13 a 21 años y coincide con la etapa donde el cerebro esta en su tapa final de maduración. Mientras más temprano comienza el consumo, más probable de ser adicto. Estadísticas de SENDA 2014 han mostrado que tanto en Chile como en nuestra IV región, el 70 % de los escolares (entre 8vo a 4to medio) ya han consumido alcohol; similar para consumo de tabaco y otras drogas como cocaína y marihuana. En general, el 2013 el 16,6% y 51.4 % de los alumnos de 8vo básico y 4to medio respectivamente, han consumido alcohol en el último mes. De la población universitaria en Chile, hay pocos datos pero alarmantes. En la Universidad Católica del Maule informan que entre los años 2004-2010 (estudiantes de medicina de 17 a 27 años) un 6% tiene dependencia al alcohol. En la PUC, entre el alumnado del 2015, un 13% manifiesta consumo excesivo de alcohol. A su vez, la Universidad del Bío Bío informó que entre 2011-2012 un 10% tiene consumo problemático de alcohol, una cohorte donde un 57.9% son menores de 20 años.

¿Qué sabemos acerca de nuestra población adolescente UCN?, Muy poco aún, el Centro de Salud Estudiantil de la UCN Sede Coquimbo realizó una encuesta que mide el consumo problemático de alcohol; de 614 alumnos de primer año encuestados, un 11.6 % ingresan a la Universidad ponderando un resultado que evidencia un consumo problemático de alcohol. ¿Será este 11.6% el que fracasa en primer año?, ¿Serán estos alumnos los que no pueden rendir académicamente bajo el estrés? ¿Serán estos alumnos los que vienen acarreando más problemas personales y necesiten mas apoyo extra académico? ¿Enfrentan actualmente problemas de alcoholismo? Aún no tenemos respuestas a estas preguntas.

Por otro lado, el efecto del consumo prenatal también es muy potente sobre la conducta adictiva. Estudios muy antiguos en humanos han mostrado que personas diagnosticadas con síndrome alcohólico fetal (SAF) son más vulnerables a ser adictos en la adultez. Los modelos animales son muy decidores, cuando se consume alcohol in útero, no importa cuánto y cuándo, se desarrolla una clara conducta tipo adictiva, incluso en descendencia sin rasgos de SAF.

Socialmente, todavía se permite probar alcohol mientras estás embarazada o amamantando. Un estudio chileno del año 2012, donde se siguió el embarazo y las conductas de los hijos hasta los 8 años. Muestra que sólo el 14 % de madres dejó de beber cuando supieron del embarazo y un 44% de los hijos tenían una o más anormalidades cognitivas. Afortunadamente ahora hay un consenso entre MINSAL y colegio médico que apoyan una tolerancia “cero” al consumo de alcohol en el embarazo. Esperamos que hoy en día baje más el porcentaje de consumo en el momento de estar embarazada.

Todavía quedan mas preguntas por responder, por ejemplo: ¿Son mas vulnerables hijos de mamás en edad adolescente?. ¿Cuál es la responsabilidad del padre en la vulnerabilidad de la descendencia?

Yo no soy abstemia y, gracias a Dios, los factores protectores funcionaron muy bien en mi desarrollo; pero estoy convencida que hay una problemática real de salud pública y que su solución no depende sólo de la medicina ni del entendimiento de la neurobiología; es un problema social y todos tenemos algo que hacer para ayudar. Por ejemplo, en la prevención o en la potenciación de factores protectores. Soy una convencida que las políticas públicas o “influencias sociales” funcionan: comparando prevalencias desde 2009 al 2013 en la población escolar chilena y de la IV región, la Ley anti Tabaco se correlaciona con una baja del consumo de cigarrillo en un porcentaje cercano al 50%; y al revés, quizás el exceso de discusión “sin direccionalidad”, haya favorecido el aumento del consumo de Marihuana en un porcentaje cercano al 200% en edad escolar….en esa ventana que te hace vulnerable. Este año se ha intentado impartir nuevas políticas para promover el consumo responsable de alcohol, ojalá sigan adelante, podamos apoyarlas y respetarlas.

Finalmente, pueden ver que todavía hay más preguntas que respuestas. Los invito a investigar sobre estos temas, tenemos mucho que aportar desde nuestras capacidades, “el aumento del conocimiento nos llevará a la verdad y por qué no, a la solución”.

Referencias.

  • http://www.elmundo.es/elmundosalud/2006/07/05/neurociencia/1152121265.html
  • World Health Organization. Global status report on alcohol and health 2014.http://www.who.int/substance_abuse/publications/global_alcohol_report/en/ Accessed October 21, 2015.
  • http://www.senda.gob.cl/wp-content/uploads/2015/07/Informe-Ejecutivo-ENPG-2014.pdf
  • http://www.senda.gob.cl/wp-content/uploads/2014/07/decimo-escolares-2013.pdf
  • María Latorresa , Andrea Huidobro. Rev Med Chile 2012; 140: 1140-1144.
  • http://padeu.saludestudiantil.uc.cl/index.php/saber-mas?task=verItem&id_item=22&vista=sabermas
  • http://destudiantil.ubiobio.cl/documentos/dya.pdf
  • Kuehn D Alcohol Clin Exp Res. 2012 Oct;36(10):1811-9
  • https://www.niaaa.nih.gov/alcohol-health/overview-alcohol-consumption/alcohol-facts-and-statistics

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