Aproximación al Cáncer Colorrectal: una entidad prevenible y a tener siempre en consideración

8 min de lectura

El Cáncer Colorrectal (CCR) se define como la presencia de neoplasias malignas desde la válvula ileocecal hasta el recto. Es una enfermedad de alta prevalencia en el mundo, y para comprender su magnitud tanto a nivel nacional como mundial debemos adentrarnos en la epidemiología del cáncer en Chile. Para el año 2010 se calculó una prevalencia de cáncer de 24,6%, y datos más recientes estiman que los tumores malignos son la segunda causa de muerte tras las enfermedades cardiovasculares. Según cálculos de incidencia estimada obtenidos desde el 2003-2007 en nuestro país, el CCR en los hombres se encuentra en el cuarto lugar, mientras que en las mujeres se encuentra en el quinto lugar 1, posiciones que varían en diferentes estudios. Este tumor se caracteriza por aparecer con mayor frecuencia entre la quinta y la séptima década de la vida, y en un pequeño porcentaje de casos, el diagnóstico se efectúa en edades inferiores a los 40 años, habitualmente en el contexto de la herencia genética.

Dentro del contexto nacional, el CCR en nuestro país presenta una epidemiología poco estudiada; sin embargo, estudios sobre tendencias de mortalidad por tipos de cáncer en Chile, muestran que este tipo de cáncer es el único que presenta un aumento sostenido en el tiempo entre los años 1990 y 2010, destacando un aumento de un 116% en los últimos 25 años. A su vez, Magallanes es la región que más incidencia tiene en Chile. En relación a lo anterior, si no intervenimos, nuestro índice de incidencia y de mortalidad continuará creciendo. Se estima que en el año 2020 morirán cerca de 5 personas al día por esta causa. Esto debido a que tanto en Chile, como en la gran mayoría de países del mundo, se ha experimentado en las últimas décadas una transición epidemiológica caracterizada por la aparición de problemas de salud crónicos no transmisibles, los que están asociados a cambios en los estilos de vida, a la exposición a factores de riesgo y al creciente envejecimiento de la población.

Dentro de los factores de riesgo asociados a CCR que señala la literatura podemos encontrar:

  • Estar sobre la 6ta década de vida.
  • Ciertos estilos de vida.
  • Diabetes mellitus.
  • Radioterapia pélvica.
  • Enfermedades inflamatorias intestinales crónicas (con más de 10 años de evolución).
  • Historia familiar de cáncer (Síndrome Lynch, poliposis adenomatosa familiar o mutaciones que no se han podido definir, etc).

Predomina entre los factores de riesgo el estilo de vida, ya que los vínculos que hay entre la alimentación, el peso y el ejercicio con el riesgo de CCR son algunos de los más estrechos entre todos los tipos de cáncer 2.

Dentro de esto, destaca3:

  • Sobrepeso u obesidad, sobre todo si se tiene un perímetro abdominal mayor a lo recomendado, aumentando el riesgo de cáncer de colon tanto en los hombres como en las mujeres, aunque esta asociación parece ser mayor entre los hombres.
  • Sedentarismo: Siguiendo las recomendaciones de 300 a 150 minutos de actividad física semanal dependiendo del nivel de intensidad, se logra reducir el riesgo de CCR.
  • Alcohol y Tabaco: Se ha visto que aumentan la incidencia de CCR. Es sabido que tanto tabaco como alcohol aumentan la mortalidad por todas las causas.
  • En relación a la alimentación: Alto consumo de carne roja (tal como res, cerdo, cordero o hígado) y carnes procesadas como embutidos, pueden aumentar su riesgo de CCR. A su vez, cocinar las carnes a temperaturas muy altas (freír, asar o cocinar a la parrilla) crea químicos que pueden aumentar el riesgo de cáncer, aunque no está claro cuánto de esto puede aumentar su riesgo de CCR. Acerca de esto un estudio reciente encontró que la introducción de novo de dieta con alto contenido de grasa y baja fibra al estilo occidental inicia la inflamación y proliferación en la mucosa colónica dentro de dos semanas 4. Estas conclusiones son consistentes con el salto de una generación en el riesgo de CCR que se ha observado entre los migrantes japoneses en Estados Unidos 5, lo cual se atribuye a la dieta.

Considerando lo anterior, podemos proteger nuestro colon y recto evitando las conductas mencionadas, y mediante una dieta con un alto consumo de vegetales, verduras y frutas. En relación a este último punto, en los últimos años algunos estudios han sugerido que la fibra en la alimentación, especialmente de granos integrales, puede reducir el riesgo de CCR 6. De esta manera, cuando hablamos de CCR no hablamos de un solo sustrato, pues de estos, 75% se consideran esporádicos (aquellos a los que se les busca factores predisponentes y no se encuentran) y el 25% restante sí tiene factores predisponentes (familiares, enfermedades inflamatorias intestinales, genéticos, etc).

Lo destacable de la progresión de esta enfermedad es que surge como una lesión precursora conocida como pólipo, que parte como una proliferación del epitelio; adenoma, luego adenoma tardío y finalmente cáncer. Es importante recalcar que para que se llegue desde la proliferación de un epitelio normal hasta al cáncer deben pasar entre 7 a 10 años, existiendo así la posibilidad de prevención a través de una pesquisa precoz de los pacientes, para detectarlos en este estadio.

En cuanto al contexto clínico, el CCR no posee síntomas patognomónicos y las manifestaciones de este están en directa relación con el tamaño y la localización. En el caso de neoplasias proximales (ciego y ángulo esplénico) incluyen dolor abdominal indefinido, pérdida de peso y sangrado oculto. A su vez, las neoplasias distales (colon descendente a recto) pueden presentarse con alteraciones en los hábitos intestinales, disminución del calibre de la deposición, y/o hematoquezia. Además de los síntomas locales, el CCR puede causar síntomas generales, como astenia, anorexia o pérdida de peso. Puede aparecer clínica secundaria a la presencia de metástasis a distancia, como ictericia, trastornos neurológicos, dolores óseos, disnea, ascitis, etc. A su vez puede hacer su debut en agudo con síntomas de obstrucción, perforación intestinal, etc. Por lo tanto, dada esta variedad de la clínica lo recomendable es su alto índice de sospecha, volviendo a recalcar la importancia de la prevención.

En países desarrollados se han podido implementar métodos de screening, los cuales han logrado una disminución en la incidencia y mortalidad de éste, mediante la implementación de la colonoscopía, método por el cual es posible detectar una lesión precursora (pólipos), sabiendo que este cáncer presenta un buen pronóstico con una sobrevida general a 5 años de 60% y en etapa I o II la sobrevida a 5 años puede ser superior al 70%, es decir, mientras antes se logre la pesquisa, mejor.

De acuerdo a lo anterior y dado el contexto actual, se ha presentado un cambio epidemiológico evidenciado en un aumento de casos en edades bajo los 55 años; es por ello que algunos investigadores del Cancer Intervention and Surveillance Modeling Network (CISNET) recomiendan que “el inicio de la detección a los 45 años de edad es más eficaz y da un equilibrio favorable entre años de vida ganados y gastos en métodos de detección al comenzar con la pesquisa antes de los 50 años” 7. En este sentido, el método endoscópico podría ser particularmente útil, sobretodo, para detectar tumores en el colon distal y el recto, que son preponderantes en pacientes jóvenes 8. Entre otros datos algunos estudios señalan que existe un aumento de las presentaciones de CCR localizadas en el tramo derecho, siendo que hace 10 años el 80% de éstos eran de predominio izquierdo (extienden desde el ángulo esplénico hacia distal). Actualmente la proporción es de 50-50 con respecto al CCR del tramo derecho, infiriéndose de esta manera un posible cambio en la presentación clínica de estos.

Ahora bien, ¿qué se hace en Valdivia en vista del cambio epidemiológico y el contexto actual de CCR? A partir del año pasado, comenzó la implementación del Programa de Prevención de Neoplasias Colorrectales (PRENEC) el cual tiene como objetivo principal detectar precozmente la aparición de algún signo de cáncer colorrectal en pacientes entre 50 y 75 años de edad pertenecientes al sistema de salud FONASA, a través de un examen gratuito denominado “Colon Check” o “Test de Sangre Oculta en Deposiciones”. Este programa se encuentra a cargo del Dr. Rodolfo Avendaño, coloproctologo del Hospital Base de Valdivia, quien además fuera tutor en nuestros trabajos de investigación presentados en el Congreso Nacional de Estudiantes de Medicina en Viña del Mar “Caracterización de los casos de Cáncer de Colon y Recto del Hospital Base de Valdivia durante el período 2005-2015”. Este trabajo buscó entregar una mirada de acercamiento a la realidad regional sabiendo que este tipo de cáncer en la Región de Los Ríos tiene una incidencia superior a la media nacional. Se destaca en los resultados el predominio de cáncer de lado derecho en mujeres, y predominio de presentación en mayores de 60 años que concuerda con registro mundial. A su vez, un porcentaje no despreciable de presentación en menores de 50 años, por lo que abre la discusión a evaluar la precocidad del diagnóstico y la implementación de pesquisa más temprana. Teniendo estos antecedentes, las futuras investigaciones dentro del grupo apuntarían a caracterizar el tipo de presentación y evolución clínica del CCR en pacientes menores de 50 años.

Referencias:

  1. Dra. Laura Itriago G, Dr. Nicolás Silva I, eu. Giovanna Cortes F. Cáncer en Chile y el mundo: una mirada epidemiológica, presente y futuro. REV. MED. CLIN. CONDES - 2013; 24(4) 531-552. 

  2. Ballester V, Rashtak S, Boardman L. Clinical and molecular features of young-onset colorectal cancer. World J Gastroenterol. 2016; 22(5): 1736-1744. 

  3. Marchand LL. Combined influence of genetic and dietary factors on colorectal cancer incidence in Japanese Americans. J Natl Cancer Inst Monogr. 1999. Disponible en http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/10854493(26):101-5 [Consultado 20 de julio 2017]. 

  4. O’Keefe SJ, Li JV, Lahti L, et al. Fat, fibre and cancer risk in African Americans and rural Africans. Nat Commun. 2015;6:6342. [Consultado 25 de julio 2017]. 

  5. Marchand LL. Combined influence of genetic and dietary factors on colorectal cancer incidence in Japanese Americans. J Natl Cancer Inst Monogr. 1999. http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/10854493(26):101-5. [Consultado 20 de julio 2016]. 

  6. American Cancer Society, Cáncer de colon o de recto. https://www.cancer.org/es/cancer/cancer-de-colon-o-recto/causas-riesgos-prevencion/prevencion.html 2017, [Consultado 20 de julio 2017]. 

  7. Knudsen AB, Zauber AG, Rutter CM, et al. Estimation of benefits, burden, and harms of colorectal cancer screening Strategies: Modeling study for the US Preventive Services Task Force. JAMA. 2016;315(23):2595–2609. 

  8. Nishihara R, Wu K, Lochhead P, et al. Long-term colorectal-cancer incidence and mortality after lower endoscopy. N Engl J Med. 2013;369(12):1095–1105. 

Comentar