Artrosis en Atención Primaria de Salud

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La artrosis es la enfermedad articular más frecuente y es una enfermedad degenerativa crónica. Tiene una etiología múltiple, aspectos clínicos variados y evolución variable, sin tratamientos radicales. En el nivel de Atención de Salud Primaria, al ser el primer nivel de contacto de los individuos, la familia y la comunidad con el sistema de salud público, es importante tener un manejo adecuado de una patología tan frecuente, como lo es la artrosis.

Definición:

La artrosis es una enfermedad degenerativa articular caracterizada por la pérdida del cartílago articular, asociada a cambios óseos, sinoviales y capsulares habitualmente hipertróficos1. Se caracteriza principalmente por dolor articular, limitación de la movilidad articular, crujidos y lesiones inflamatorias secundarias de diversa gravedad, sin síntomas sistémicos. Formas de presentación:

  • Primaria: la más frecuente, en que la articulación se encontraba previamente sana y no se logra un factor claro que explique la enfermedad.
  • Secundaria: existe una causa conocida. Hay daños estructurales locales y anomalías anatómicas de las articulaciones o por enfermedades sistémicas2.

Epidemiología:

La artrosis es un importante motivo de consulta. Un estudio realizado en un consultorio de atención primaria, registró un total de 22.650 consultas durante el periodo de 1 año, de ellas, 4.580 (20%) eran por enfermedades reumatológicas, siendo 1 de cada 4 consultas por artrosis3.

Etiología:

La génesis de las primarias es multifactorial: edad, obesidad, herencia, factores laborales, factores tensionales, alteraciones hormonales y metabólicas. Por otro lado, la artrosis segundaria suele estar asociada a lesiones articulares agudas y crónicas, enfermedades congénitas, desórdenes metabólicos (gota), infecciones, mesenquimopatías como artritis reumatoide, entre otras.

Prevención primaria:

  • Bajar de peso disminuye el riesgo de artrosis: la pérdida de 5 kg de peso disminuye en un 50% el riesgo de gonartrosis sintomática a los 30 años4.
  • Se debe estimular hábitos de vida sana que incluyan el ejercicio regular.
  • Debe evitarse los accidentes deportivos mediante el uso de equipamientos adecuados, entrenamientos supervisados, tratamiento precoz de traumatismos; así como mejorar los medios en los puestos de trabajo pesado (medicina laboral)5.

Diagnóstico:

  1. Clínica: El cuadro se caracteriza por dolor articular, de instalación insidiosa, evolución crónica y progresiva, que aumenta de intensidad al iniciar los movimientos de la articulación, conocido como dolor inicial, y su disminución gradual durante los movimientos posteriores. En casos muy avanzados es intenso y se presenta también en reposo y por la noche. Con mayor frecuencia afecta a la cadera y la rodilla.
  2. Examen físico: se debe poner atención a la presencia de un trastorno postural (varo o valgo), o un derrame articular. Buscar dolor al movilizar la articulación afectada, disminución de movilidad articular (activa y pasiva), roces y crujidos articulares, aumento de volumen, y deformaciones características como nódulos de Heberden y Bouchard en las manos.
  3. Radiología: los cambios típicos incluyen estrechamiento del espacio articular debido a la destrucción de cartílago, quistes degenerativos en hueso epifisiario, esclerosis subcondral, osteofitos marginales (excrecencias óseas) en el borde de cartílago y hueso. En el caso de caderas, solicitar radiografías de pelvis AP y en abducción. En el caso de rodilla, solicitar radiografía de pie AP y lateral, con carga y axial de rótulas6.

Tratamiento

  • No farmacológico: ejercicio de baja intensidad, bajar de peso al menos un 5%, crioterapia, órtesis en caso de artrosis de rodilla de compromiso predominante del compartimiento medial.
  • Farmacológico: Paracetamol hasta 4 grs/día (siendo lo habitual 1 gr cada 8 horas). Cuando no sea suficiente se puede agregar opioides de baja potencia como tramadol, con dosis habitual de 50 mg cada 6-8 horas o AINES de segunda línea o rescate como celecoxib 200 mg al día. En caso de pacientes mayores a 65 años con riesgo gastrointestinal aumentado, se recomienda el uso de gastroprotectores (inhibidor de la bomba de protones)7.

Si todos estos tratamientos no son eficaces, derivar a atención secundaria.

Seguimiento

El tratamiento médico en personas de más de 55 años con artrosis de rodilla y/o cadera está cubierto por las Garantías Explícitas de Salud (GES), al igual que el recambio de prótesis de cadera en personas mayores de 65 años o más con confirmación de artrosis de cadera con limitación funcional severa, según lo establecido en la Norma de carácter Técnico, Médico y Administrativo. En este último caso se debe realizar la confirmación por especialista7.

Bibliografía

  1. American College of Rheumatology subcommittee on osteoarthritis guidelines. Recommendations for the medical management of osteoarthritis of the hip and the knee. 2000 update. Arthritis Rheum 2000;43:1905-15. 

  2. Zhang W, Doherty M, Peat G, Bierma-Zeinstra MA, Arden Nk, Bresnihan B, et al. EULAR evidence-based recommendations for the diagnosis of knee osteoarthritis. Ann Rheum Dis 2010;69:483-9. 

  3. Pacheco D, Vizcarra G, Castillo V, et al. Rev Reumatología. 1997; 13:101. 

  4. Felson DT, Zhang Y, Anthony JM, Naimark A, Anderson JJ. Weight loss reduces the risk for symptomatic knee osteoarthritis in women. The Framingham study. Ann Intern Med 1992;116:535-9. 

  5. Mazieres, B, et al. Tratamiento médico de la artrosis. Aparato locomotor. 2009;42:1-13. 

  6. Lee J et al: Health Care Guideline: diagnosis and treatment of adult degenerative joint disease (DJD) of the knee. ICSI. Eight Edition November 2004. 

  7. Ministerio de Salud de Chile. Guía Clínica Tratamiento médico en personas de 55 años y más con artrosis de cadera y/o rodilla, leve o moderada. Santiago: Minsal, 2009.  2

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